El vuelo del fénix
Juguemos con las palabras.
Según la RAE:
1. m. Ave fabulosa que los antiguos creyeron que era única y renacía de sus cenizas. Era u. t. c. f.
2. m. Persona o cosa exquisita o única en su especie. El fénix de los ingenios.
El fénix desplegó sus alas, quizás para desmostrar que aún podía volar. El dolor fue horrible. Todo aquel fuego. La tinta. La palabra. La muerte. Todo ligado en una amalgama descolorida y sin gracia.
Desplegó sus alas y volvió a volar. No reconocio el lugar en que se encontraba. En seguida supo que estaba lejos de casa. Quizás muy lejos, sin embargo reconocio ciertas formas, ciertos colores familiares. Quizás una segunda vida lleve a eso., al reencuentro de lo desconocido familiar.
Pensó sobre su supuesto don. Renacer implica inmortalidad. ¿Es justo salvar la muerte una y otra vez cuando todo lo que te rodea no trasciende?. Pese a que todo lo que te encuentres no sea más que lo mismo, repetido una y otra vez. Todo fluye, que dijo el filósofo.
Sintió vergüenza. Quizás no era el momento de desaparecer. Quizás no era el momento de aparecer. Vendrán muchos nuevos, pero se han ido más. ¿Dónde están ahora?.
¿Es esto lo que me hace único?.




Pedro dijo
No es desaparecer, sino reinventarse. Las vidas transcurren paralelas, como los raíles de las vías del tren: a veces se encuentran y cambian su rumbo; en otras ocasiones son las circunstancias las que propician el cambio de agujas que trastoca completamente el sentido de la marcha; ves como las estaciones pasan, en algunas haces parada, en muchas ni tan siquiera reparas, vías de transición y, finalmente, acabas tu recorrido estacionando en una vía de trágico nombre, la muerta, aunque para eso queda mucho viaje.
Me agradó volverte a leer. P.
12 Noviembre 2009 | 10:04 AM