No hay cuidad sin poesía
Hay carteles por toda la cuidad diciendo esto, y es cierto, no hay cuidad (ni pueblo) sin poesía.
Cada lugar tiene su ritmo, su cadencia, su rima, asonante o disonante.
El pueblo que me vio nacer y crecer rima medieval, con palabras y palabros perdidos hace siglos, con usos y costumbres añejas.
La cuidad que me vio madurar es una tonada alegre, multicolor, multicultural y profunda, en gallego/castrapo.
La gran urbe que me acoge me recibió con ruido, inicialmente mi mente se blindó a ella incapaz de discernir la rima de su poesía, busqué consuelo en la tonada compostelana llevada por la morriña. Ahora, dos meses después, aún sigo desentrañando la cadencia de estas calles y estas gentes.
Lo bello de viajar, de vivir por una temporada en otro lugar tan lejano, es descubrir la poesía que envuelve todo lo que te rodea, dejarse llevar por su ritmo, descifrar el orden que se esconde tras el bullicio y empaparse de aquello que mueve a la gente que te rodea.
Por un tiempo mis sueños se visten de plata en Buenos Aires. Definitivamente la poesía de esta cuidad late cada día más fuerte en mis entrañas.




cfqcarlos dijo
Hola hermosa,
Ha de ser bonita tu ciudad
Te mando un abrazo y un beso
21 Octubre 2008 | 01:49 AM