Ficciones I
Todo son flujos y ondas.
La vida entera es una noria. O quizás debería de decir que mi vida entera es una noria. Siempre hay gente saludando desde el suelo, estática y observando el movimiento circular de esta siniestra atracción en que vivo.
La bendición o el castigo es ser consciente de ese movimiento, ser tan consciente como para calcular la velocidades absolutas y relativas, la aceleración del ascenso y la deceleración del descenso, las distancias máximas y los flujos del viento, que nunca logran derribar el aparato infernal en que todo lo que me es relativo transcurre.
Hasta hace unos meses mi vida era tranquila, sometida al mismo devenir que ahora, pero por aquel entonces mi mirada estaba situada a ras de suelo, observando tan sólo aquellas cosas que parecían poseer más sentido. El trabajo, las facturas, las reuniones del viernes con los amigos, ocupaban todo el espacio y todo el tiempo. Pero algo cambió sin que me diera cuenta. Poco a poco fueron entrando en mi vida ciertos factores aleatorios que empezaron a trastocarlo todo. Visiones de otras vidas propias y ajenas que cambiaron por completo la perspectiva.
Mi punto de vista cambió, mi vida entera cambió. Y ahora, no me queda más que aceptarlo y sacarle partido sin caer en el intento.




isa dijo
estaba buscando el blog de alguien que escribiese cosas interesantes cosas que fueran mas halla de la rutina...y encontre tu blog!!!
me encanta tu forma de pensar! y de escribir!!!
un besito!!!
ISA.
27 Junio 2007 | 03:17 PM