Al otro lado de la ventana. II.3: Cancelar.
Encendió la luz sin más dilación y ahí estaba, un gran ramo de rosas rojas en el suelo de la entrada. Seguro que eran de su ex, pese a que hacía más de un año que lo habían dejado le constaba que él todavía no lo había superado, además, le encantaban estas muestras magnánimas de cariño.
Leyó la nota que acompañaba a las flores:
Estaré a tu lado
Nunca te dejaré
Lo único que te pido
es que creas...
Efectivamente, sólo podía ser su ex, ¿quién más sabía que esa era su canción favorita?. Puso las flores en agua y leyó una nota de su hermano, esa noche no dormía en casa, mejor que mejor, ahora podría disfrutar de la casa para ella sola.
Al día siguiente a la hora del café vio como él pasaba ante su ventana, miró hacia ella y con el puño medio cerrado se llevó el pulgar a la boca, en el gesto universal de beber algo. Recogió sus cosas y salió a la puerta a esperarlo. Esa mañana prescindió del horrible café de máquina de todos los días y juntos se fueron a una cafetería cercana.
Al principio la conversación resultó un poco forzada, los dos estaban nerviosos. Él tenía una sonrisa preciosa, que la invitaba a confiar. Poco a poco la timidez se fue disipando y en seguida se vieron inmersos en una apasionada conversación sobre sus respectivas vidas. Tenían muchísimo en común, ambos habían pasado por una ruptura tras una relación tormentosa. Sin darse cuenta se vio relatándole el incidente de las flores de la noche anterior.
-¿Te puedes creer que tras un año sin saber nada de él me mande un ramo de rosas?- dijo ella dándose cuenta de que él mostraba cierta turbación en la mirada- No es que yo sienta nada por él ya, no te creas... me sorprendió con las flores, pero eso no cambia el hecho de que ya no estemos juntos- Intentó explicarse
-¿Pero estás segura de que son suyas?... quizás tengas otros admiradores- dijo él guiñándole un ojo
Ella se rió ante la idea de que fuera él el responsable de las flores- Si, ya, claro... pero que conozcan mi dirección y tantos detalles de mi vida no creo... de lo contrario resultaría un tanto maníaco, ¿no crees?
Inicio.
I. Aceptar 1, 2, 3.
II. Cancelar 1, 2 .






eltioantonio dijo
No creo que represente peligro alguno, al contrario, en estos días que tantas cosas hemos perdido, por no decir valores, cuando esto sucede, parece extraño. Yo creo que nuestra heroina, debe ir con cuidado, pero con paso seguro y firme.
Un beso amiga, muy guapo ensayo literario.
1 Mayo 2007 | 01:33 PM