Sex & the Village VIII: Tormenta de ideas.
Todos los años por estas fechas sucede lo mismo. A todos nos gusta disfrazarnos y desde que nos conocemos nos reunimos en la Villa para celebrar los Carnavales.
Todos los años decimos que para el siguiente planearemos el disfraz con tiempo. Así cada uno, desde su ciudad tiene tiempo de recopilar las cosas necesarias, comprar lo que haga falta y nos evitamos el preparar todo a prisa y corriendo.
Pero, como ya he dicho, todos los años sucede lo mismo. Llega el viernes del puente de Carnaval y nos reunimos para la Tormenta de ideas. Con solo dos días escasos para preparar el disfraz, hay prisas y las ideas se ven reducidas a aquellas que se puedan llevar a cabo con ropa que ya habite los armarios y quizás alguna compra de última hora en el "Todo a 100" del pueblo (la opción de usar una sábana para preparar el disfraz es la más recurrente).
Parece que con la edad no hemos perdido ni un ápice de la ilusión que nos mueve a disfrazarnos desde la más tierna infancia, pero sí hemos ganado un talante democrático apabullante.
Yo, bolígrafo en mano, me erigí como secretaria de la sesión. Con mala letra (es lo que hay, hija de médicos no podría ser de otra manera) y mucha presteza iba apuntando todas las ideas que, desde los primeros minutos, empezaron a volar por el aire.
Hay ciertas ideas que año tras año surgen y que siempre se quedan en el olvido, o bien por ser demasiado difíciles o bien por ser obsesiones individuales.
En el primer grupo se sitúan ideas como Divas de Hollywood, cada una tiene su musa, yo misma dudo entre Audrey Hepburn y Marlene Dietrich (siempre he querido llevar un esmoquin con el mismo estilo que ella), Charlotte prefiere a Lauren Bacall, Miranda, sin duda elegiría a Marilyn Monroe y Steve... le tocaría vestirse de James Dean para ir acorde.

En el segundo grupo, el de las manías de cada uno, están ideas tan dispares como ir de CSI (como ya habréis adivinado esa es mi opción), hindús (a Miranda el yoga le ha afectado bastante y hasta a Steve le empieza a gustar la idea de vestirse de Dalai Lama), Superhéroes (idea recurrente de Charlotte que yo, sin duda, apoyo)...
El caso es que las ideas comenzaron a fluir en la reunión de la noche del viernes. Lo de siempre se mezcló con otras sugerencias tan dispares como Chachas asesinas, Policías y presos (a Steve, el único chico del grupo, le tocaría ser custodiado y esposado por cuatro policías sexis), Carné por puntos (si, se nos ocurrió que uno se vistiera de carné de conducir y los demás, vestidos de puntos, huiríamos de él), Pescadores (aquí las lluvias torrenciales influyeron a la hora de pensar en algo que requiriese ropa de aguas), Rambo (No siento las piernas ya es todo un clásico), Circo (a mi la idea de vestirme de domadora de leones me empezaba a gustar cada vez más), Chinos, Santos (Sta. Mª Magdalena con una bolsa de idem), Charly y la fábrica de chocolate...
En fin, que el delirio llegó a puntos inauditos. Cada idea traía consigo el desarrollo del cómo podríamos llevarla a cabo, con las consecuentes risas. Por ejemplo, ecologistas apaleando a pescadores apaleando a una foca... Por supuesto cada elección iba acompañada de una larga disertación sobre la corrección política del disfraz o el mal gusto del mismo.
Cuando mi lista ya contaba con 36 opciones, y ya era lo suficientemente tarde como para empezar con la negociación, llegó la hora de las votaciones. Sometimos todas las ideas a varias rondas, fuimos eliminando unas cuantas... y finalmente nos quedamos con dos opciones que no convencían a nadie. Ahí es cuando Charlotte pronunció una gran frase:
-Maldita democracia, que convence a todos pero no contenta a nadie.
Conclusión, cada uno volvió a su casa, más tarde de lo decente, con miles de ideas flotando en la cabeza y sin la decisión tomada. Así que hoy, sábado, discutiremos de nuevo sobre el disfraz, llegaremos a una decisión en el último momento y el lunes, por fin, nos disfrazaremos, reiremos y otro año más repetiremos eso de "el año que viene pensamos el disfraz en Navidades".
Sex & the Village I, II, III, IV, V, VI, VII.





lamazmorradelandroide dijo
Yo llevo unos 5 años disfrazándome diariamente. En carnavales me visto como los demás lo hacen, ya es suficiente disfraz para mí :)
Fuerza y honor.
17 Febrero 2007 | 03:52 PM