Homenaje a mi madre: Ítaca
Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
no temas a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni al colérico posidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Posidón encontrarás,
si no lo llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante tí.Pide que el camino sea largo.
Que sean muchas las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos antes nunca vistos.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nacar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes voluptuosos,
cuantos más abundantes perfumes voluptuosos puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender de sus sabios.Ten siempre a Itaca en tu pensamiento.
Tu llegada allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguardar a que Itaca te enriquezca.Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas.
CONSTANTINO CAVAFIS (1863-1933)
Hace
poco que mi hermana y yo instauramos la costumbre de dejarnos frases y
mensajes escritas en la pizarra de la cocina. Forma parte de nuestra
comunicación no verbal y es una forma de enseñarnos algo cada día.
Mi madre también se ha unido a esta costumbre y siempre que viene nos deja frases o comentarios jocosos.
Lo último que ha escrito ha sido este poema de Cavafis, uno de sus favoritos.
Aún recuerdo sus ojos brillando la primera vez que nos leyó este poema. Sus explicaciones de cada frase y cada metáfora.
Así que, nos vemos en Ítaca... tras un largo y provechoso viaje.




Sombra dijo
Yo lo único que recuerdo de mi madre es una canción sobre un hombre que intenta salvar a su amada de si misma y no lo consigue. Todas las noches nos dormíamos mientras mi madre nos entonaba la trsite historia, creo que estábamos tan acostumbrados a oírla que no entendíamos su significado y curiosamente me la sé entera a pesar de los años.
Vuestra costumbre de escribir en la pizarra es una buena costumbre, un añadido a vuestra vida que puede aportar riqueza en una relación. El aporte de tu madre es bueno, un recuerdo, ella está ahí aunque no esté, en la pizarra, y es la madre que siempre ha sido.
Ya puedes achucharla bien cuando la veas, tienen el don de anclarte en la niñez y es una etapa de la vida que todos debemos conservar.
13 Febrero 2007 | 03:38 PM