Amigas eternas I
Hoy quiero contaros la bonita histora de dos amigas eternas, dos jovenes chicas del norte.
Corría el año 1980 cuando dos intrépidos y jóvenes médicos decidieron irse a vivir a un pueblo del norte, buscando un lugar dónde cumplir parte de sus sueños y sus hijas pudieran criarse sin preocupaciones. Llegaron pues a lo más perdido de la costa norte, su llegada causo revuelo, ¿como no?, una joven y nueva pareja en un pueblo tan pequeño... en seguida se hicieron amigos de otra joven pareja habitante de tan poco pobladas tierras.
Pues este acontecimiento simple y común no fue tan simple y común, porque aunque sus caminos más tarde se separaron propiciaron el encuentro de nuestras dos protagonistas, cuando una contaba con un mes de vida y la otra siete meses ya se hicieron amigas, tan fuertemente que su amistad pasó a ser eterna...
Pese a que sus apellidos no les permitieron ir en la misma clase, pasaban las tardes jugando juntas y los fines de semana recorrian el pueblo en bicicleta en busca de aventuras.
De la infancia a la adolescencia y de ahí a la Universidad, sus caminos fueron distintos, pero en la misma ciudad. Aunque cada una se rodeó de gente distinta nunca se separaron ni perdieron el contacto.
Hasta el día de hoy, en que están más juntas que nunca, compartiendo penas y alegrías, música y a veces casa.
Continuará...

Antonio dijo
Bonita historia, me alegra saber que aún existe gente como vosotras!... Saludos, te invito a leer una historia en mi blog.
12 Junio 2006 | 10:16 PM