23 sep 07
Esta pregunta atravesó hace unos días el océano, directamente a mi ordenador.
La respuesta es el infinito. El tiempo sin clasificar ni condicionar.
En sí es una pregunta sin sentido, el tiempo es tiempo porque está dividido en periódolos más y menos largos, pero lleva a planteamientos intersantes.
¿Querría yo disponer días infinitos o años eternos?
A veces creo que si, que la vida es lo suficientemente bonita e intensa como para querer prolongar instantes, otras simplemente no me veo con fuerzas como para soportar más tiempo del debido y establecido, hay sueños reparadores y necesarios.
Ahora mismo lo que me sobra es tiempo. Lo que necesito, reparar.
11 sep 07
Por estar aunque yo no esté.
Por las palabras y el tiempo.
Por las sonrisas y las lágrimas.
Por el infinito.... y más allá.
Por ser y permanecer.
Por el sol y la lluvia.
Por lo que habeis sido y por lo que seremos.
Nos veremos.
Por todo y a todos,
gracias,
26 jul 07
Siempre quedan lugares comunes, pese a la distancia, pese a quién le pese.
Hay mensajes que llegan tarde, llamadas que nunca ocurren y señales que lo llenan todo de nuevo de color.
Esta ha sido una de esas semanas que te reconcilian con el mundo.
He vuelto a soñar con cumpleaños, con sol y con playa.
Vuelvo a ser, a estar.
Me he dado cuenta de que la edad no importa pero si que pesa. Me he dado cuenta de que lo que más importan son los recorridos. Es genial comprobar que algunas líneas paralelas coinciden en un punto.
Es posible que algo con lo que has soñado hace unos años llegue a tu vida cuando menos lo esperas.
Puede que sea una señal, quizás haya llegado el momento de aprender a tocar la guitarra o de empezar a tejer una manta para mi futuro sobrino.
Lo que es indudable es que ha llegado el momento de activar este blog y de leer a mis amigos.
29 jun 07
Es duro volver a enfrentarse a la vida real tras varios días en la burbuja del hogar.
Mi cabeza fue por delante pensando que podría recorrer las calles como siempre y sortear los baches del camino sin problema. Planeé y optimicé los recorridos.
Pero la realidad es otra. No es viable, todavía, recuperar mi vida. No es posible recorrer el campus con muletas, no se puede tomar café en una cafetería distinta a la que comes si cada metro es un mundo.
Unas cañas en la zona vieja son impensables, pese a que los amigos y compañeros ofrecen sus coches constantemente. Demasiadas barreras, demasiados metros y demasiado peso para soportar con sólo mis brazos.
Mi último recurso, el plan B que siempre me saco de la manga cuando todos los demás fallan, tampoco es posible, una gran cuesta me separa del cine. Veré los últimos estrenos cuando pasen a ser una película más en cartelera.
Tengo el día negativo, porque los metros se han convertido en kilómetros, los minutos en horas y el descanso en obligación; porque los ascensores que antes repudiaba son mis aliados, porque tengo agujetas en los brazos y cada día me enfrento a una aguja que me licua la sangre; porque sólo puedo ponerme pantalones anchos y noto como mis músculos se descompensan y siempre he amado la simetría, mis zapatos derechos se sienten solos mientras luzco mis vistosos calcetines por la calle; porque me canso de explicar una y otra vez cómo el 5º metatarsiano de mi pie me ha llevado a tener una escayola... por fortuna, mañana será otro día.
21 jun 07
Una escayola puede servir para más cosas que inmovilizar un pie o una pierna. En serio, deberíais de probarlo... (obviamente esto es irónico).
Te deja mucho tiempo contigo misma para pensar largo y tendido, para analizar las cosas que fallan en tu vida. Te ayuda a comprender lo indenfensa que realmente estás frente al mundo y de lo mala que a veces puede ser la independencia. Te hace ser consciente de algunas de las desventajas de ser becaria, de lo bueno que debe de ser eso de poder contar con una baja y no tener que pensar en lo que te queda por hacer mientras estás con la pierna en alto viendo la televisión.
Te hace volver al hogar, a depender de tus padres (por fortuna están ahí en mi caso), a echar de menos un regazo sobre el que llorar. Tu estómago vuelve a agradecer la comida de mamá y los chistes con papá.
Es, sobre todo, útil para ponerte al día con las lecturas pendientes. Además de poner al día tu vida social virtual, correos electrónicos, blogs, foros y llamadas telefónicas de toda la familia fluyen entre el mundo y tu pequeño mundo reducido a tu cama o un sofá.
El ingenio se agudiza (a la par que los músculos se vuelven fofos) inventando formas nuevas de transportar todo lo necesario con unas muletas y una escayola a cuestas. Tu casa se convierte en una carrera de obstáculos que ofrece una nueva aventura cada día y te vuelves increiblemente práctica a la hora de pedir ayuda.
En fin, que a mal tiempo... buena cara.
6 abr 07
La veo regando las plantas, hace 27 años, en la casa que mis abuelos tienen en la montaña. Feliz, embarazadísima de su segunda hija. El pelo largo y rizado, con su vestido granate y hippiesco de flores.
Su hermana se acerca, le avisa de que algo raro ha pasado, hay un charco a sus pies.
-¡Pero si estoy regando las plantas no mis propios pies!... ay, no, que he roto aguas.... ¡he roto aguas!. ¿Y qué hacemos?, porque no tenemos coche...
-¿Por qué se habrán ido de caza tu marido y tu padre justo hoy?, serán...- le dice su madre llevándose las manos a la cabeza.
A partir de ese momento todo son carreras y gritos. Sus tres hermanas le preguntan cada cinco minutos si ya ha llegado el momento. Ella se lo toma con calma, al fin y al cabo, nada tiene por qué ir mal, ya ha pasado por esto hace tres años.
Ningún taxista quiere llevarla al hospital.
-A todas les da por parir en la misma curva y claro, luego a ver quién limpia el coche- dicen tan panchos.
Recorren las casas de los vecinos, amigos y familiares. ¡A quién se le ocurre ponerse de parto en jornada de caza, si es que...!. Todos los hombres fuera y ningún coche que pueda llevarla a la capital.
Cuando ya estaban a punto de recurrir al comadrón que los vio nacer a ella y a sus hermanos, consiguen que un taxista se comprometa a llevarla al hospital.
Unas horas más tarde, entre jadeos, y sonrisas, da a luz a un bebé gordito y arrugado, como todos. Su marido por fin ha llegado al hospital, huele a monte y a sudor y ella le sujeta la mano con fuerza.
-Es otra niña, así que lo de llamarle Martiño queda descartado, ¿no?- dice él guiñándole un ojo.
-Ya elegiremos algún nombre raro de la lista que nos ha pasado mi hermano, que esta niña tiene cara de guerrillera- responde ella cansada, pero feliz.
Se trata de una reconstrucción de los hechos que acontecieron, tal día como hoy recién estrenada la década de los '80. A mi solo han llegado retazos de la historia, porque, como podéis suponer, una por si sola no se acuerda del día en que nació.
Han pasado casi 10.000 días desde entonces. Y tan mal no ha resultado, ¿no creéis?.
28 mar 07
Satélite en órbita, con recién adquirida financiación, busca plan de trabajo que focalice su fractal tránsito, se promete caos inminente y planes alternativos.
Egocéntrico telegénico, con ciertas tendencias megalómanas, busca árbol con buena sombra, que lo cobije pero sin eclipsar. A cambio ofrece portada en el Hola! y muchas cifras exactas.
Loca con los pies en la tierra y chalet en la sierra, necesita realidad paralela en que vivir sus fantasías inconscientes. Ofrece habitación compartida con colcha de croché y personalidad envolvente.
Futura oradora, con aceleración verbal, busca público mudo y paciente con conocimientos de hoja de cálculo. A cambio se prestan risas desacompasadas y presentaciones magistrales perfectamente combinadas.
Ausente en su propia tierra, con un físico portentoso, busca palabras y frases con que rellenar los huecos que deja el verso extranjero. Ofrece actividad de corrector de texto simultáneo y respuestas ocurrentes a cualquier hora.
Indecisa agonizante carente de motivación, con cierta tendencia a los cambios de humor drásticos, busca ilusionista que le haga recuperar la fe y de paso que de buenos masajes. Ofrece a cambio chistes malos y control absoluto de la situación.